Pastel de merluza y atún en el microondas (¡Jugoso y listo en 20 minutos!)

Si buscas una receta rápida que te resuelva desde una cena ligera en familia hasta un entrante vistoso para cuando tienes invitados, este pastel de merluza y atún al microondas es un auténtico salvavidas.
Esta receta nació trasteando por la red. Buscaba ideas sencillas de pastel de pescado en microondas y vi que muchas compartían la misma base: huevo, nata y merluza cocinada al microondas. Así que me puse manos a la obra en mi cocina, ajusté cantidades y tiempos a mi gusto, y le añadí atún en conserva y un toque de cebollita pochada para darle mucho más sabor y una textura de pudin de merluza supersuave.
El resultado es un pastel suave, jugoso y facilísimo que se hace en solo 20 minutos en total (con 9 minutos de cocción). Es ideal si te estás iniciando en la cocina, pero también es ese truco perfecto para que los peques coman pescado sin rechistar ni protestar por las espinas. ¡Y lo mejor es que puedes adaptarlo a tu manera añadiendo gambitas, surimi o el pescado que tengas a mano!
Por qué te va a enamorar este pastel de pescado tan fácil
- Económico a más no poder: No hace falta dejarse un dineral en la pescadería. Con unos filetes de merluza congelada de toda la vida y un par de latas de atún de la despensa, te marcas un pudin de merluza de diez.
- Cero complicaciones (y casi nada que fregar): Prácticamente solo vas a manchar el bol del microondas y la batidora. Sin sartenes pringosas, sin salpicaduras y sin encender el horno grande.
- Resuelve en cualquier época del año: En invierno apetece tomarlo templadito, y en verano es una maravilla sacarlo directamente de la nevera bien fresquito con un poco de mayonesa y una ensalada al lado.
- Cena perfecta sin protestas: Si en casa tienes a alguien a quien le cuesta comer pescado (peques o mayores), esta receta fácil de pescado tiene una textura tan suave que entra sola y sin peligro de encontrarse ni una sola espina.

Todo sobre los ingredientes (y cómo tunearlos a tu gusto)
Aunque la combinación de merluza y atún es la reina de la corona porque queda buenísima y súper equilibrada, lo mejor de este pastel de pescado frío es que se adapta a lo que tengas por el frigorífico o la despensa. ¡Aquí no se tira nada!
El pescado de base
La merluza es perfecta para esta elaboración porque tiene un sabor suave que gusta a todo el mundo y aporta una estructura genial. Si usas merluza congelada (lo más práctico y económico), el único truco de oro es dejarla descongelar bien y secarla con un poco de papel absorbente. Así evitamos que suelte agua de más durante la cocción.
¿No tienes merluza a mano? No pasa nada, puedes preparar tu pastel de pescado fácil con cualquier variedad blanca sin piel ni espinas:
- Bacalao desalado: Le da un toque con un puntito más de carácter.
- Rosada, panga o lenguado: Quedan igual de jugosos y ricos.
- Modo fiesta activado: Si quieres darle un toque más de celebración (para Navidad, un cumple o una comida familiar), échale a la mezcla unos palitos de surimi picados o unas cuantas gambitas peladas. ¡Verás qué cambio!
El atún y los líquidos
La lata de atún es la encargada de darle ese saborcito rico que contrasta con la merluza. Acuérdate de escurrir bien el aceite o el caldo antes de añadirlo para que la masa no quede pesada.
Para ligar todo y conseguir esa textura de pudin cremoso, usamos huevo y nata de cocinar. Sin embargo, si prefieres aligerar la receta o adaptarla a intolerancias:
- Para bajar calorías (con leche evaporada): Cambia la nata por leche evaporada. Te prometo que queda igual de jugoso pero con bastantes menos calorías.
- Sin lactosa o versión vegetal: Usa nata vegetal (de soja o avena) o nata sin lactosa. Cuaja exactamente igual en el microondas y queda de vicio.
El secreto de la textura: ¿Fina o rústica?
Antes de ir directos a la ficha de la receta, hay un detalle que lo cambia absolutamente todo: cómo trituramos la mezcla. Aquí no hay una opción mejor que otra, todo depende de cómo te apetezca presentarlo ese día en la mesa.
- Textura rústica (con sus tropezones): Si te gusta notar lo que comes, desmiga la merluza cocida y el atún simplemente con un tenedor y mézclalos con el huevo y la nata. Queda un pastel con una textura casera sensacional, perfecto para servirlo en porciones firmes como plato principal.
- Textura fina (estilo paté de merluza o mousse): Si buscas una presentación elegante o vas a servirlo como aperitivo para untar en tostadas, mételo todo en el vaso de la batidora y tritura durante un minuto. Te quedará una crema finísima, al estilo de un paté de pescado suave, que al cortarla resulta impecable.

Trucos de oro para que te quede de diez (ni seco ni aguado)
El microondas ahorra muchísimo tiempo, pero tiene sus secretos. Sigue estos consejos para que tu pastel de pescado en microondas quede superjugoso y con el punto perfecto:
- Escurre el pescado sin piedad: Es el fallo más típico. La merluza (sobre todo congelada) suelta agua al cocinarse en el primer paso. Tira todo ese caldo antes de mezclarla con el huevo y la nata o la masa quedará aguada.
- Ajusta el tiempo a tu microondas: Los 9 minutos están calculados para 800 W. Si el tuyo es de 1000 W, ponlo 7 minutos; si es de 700 W, dale 1 o 2 minutos más. La prueba del palillo en el centro nunca falla: si sale limpio, ¡ya lo tienes!
- Aprovecha el calor residual: Al apagar el microondas, si ves el centro un pelín húmedo, ¡no le des más tiempo! Déjalo reposar dentro del microondas apagado unos minutos. Se terminará de cuajar solo sin quedarse seco ni gomoso.
- Paciencia antes de desmoldar: No lo desmoldes en caliente porque se desmoronará. Deja que pierda calor y, si es posible, mételo un par de horas en la nevera para que este pudín de pescado asiente bien y el corte salga impecable.
- Elige bien el molde: Los moldes de silicona tipo plum cake son ideales porque desmoldan solos. Si usas uno de cristal Pyrex, úntalo con un hilo de aceite o mantequilla antes de verter la mezcla.
Ideas de presentación y acompañamiento (¡vístelo de fiesta!)
Este pastel ya está buenísimo tal cual sale del molde, pero si le pones un mínimo de mimo a la presentación, pasa en tres segundos de ser una cena apañada de diario a convertirse en un entrante fácil de pescado digno de menú festivo.
Cómo decorarlo bonito por encima
Una vez que el pastel de merluza frío se ha enfriado por completo, la clave está en vestir la superficie:
- La base: Cubre toda la parte superior con una capa fina y lisa de mayonesa.
- El toque de fiesta (como en la foto): Corona el pastel formando unas vistosas rosas con lonchas de salmón ahumado y remata trazando unos hilos de crema de crema de vinagre balsámico. La combinación del salmón con el contraste ácido y dulce del balsámico le va de cine.
- El detalle alrededor del plato: Para darle un Toque súper fresco y un contraste de color precioso, rodea la base del plato con unos daditos de tomate fresco bien picaditos (tipo concassé).
- Otras ideas rápidas: Si un día no tienes salmón a mano, también queda genial con pimiento morrón en tiras, huevo duro picado o unas rodajitas de aceitunas. ¡Admite de todo!
Con qué acompañarlo en la mesa
- Como plato principal: Acompáñalo de una buena ensalada de hojas verdes bien crujientes (rúcula, canónigos o lechuga aliñada) para aportar frescor.
- Como aperitivo o picoteo: Ponlo al centro de la mesa rodeado de una canastilla con picos, regañás o tostadas finas de pan para que cada cual se sirva a su gusto.
💡 ¿Templado o frío? ¡Tú decides! Este pastel es superversátil. Puedes comerlo bien fresquito de la nevera o tomarlo tibio. Si prefieres servirlo calentito, dale un golpe de 1 o 2 minutos en el microondas antes de llevarlo a la mesa (eso sí, ¡hazlo siempre antes de ponerle la mayonesa y la decoración por encima!).

Dudas con el pastel de merluza y atún
¿Se puede congelar este pastel de pescado frío?
Sinceramente, no te lo recomiendo. Al llevar huevo y nata cuajados, al descongelar este pudin de merluza suele soltar agua y la textura cambia, quedándose un poco correosa. Es mucho mejor conservarlo en la nevera, donde aguanta impecable durante 3 o 4 días bien tapado en un recipiente hermético.
¿Puedo dejarlo preparado con antelación?
¡Sí, y de hecho es casi obligatorio! De un día para otro gana muchísimo. Al pasar unas cuantas horas en la nevera, los sabores del pescado y la cebollita se asientan, la masa de este pastel frío coge mucha más firmeza y el corte de las rodajas te va a salir superlimpio sin miedo a que se rompa.
¿Se puede hacer en el horno de toda la vida?
¡Claro que sí! Si prefieres la cocción tradicional al horno en lugar de preparar tu pastel de merluza al microondas, vierte la mezcla en tu molde y cocínalo al baño María con el horno precalentado a 180 °C durante unos 35-40 minutos. Sabrás que está listo cuando al pinchar el centro con un palillo o brocheta salga completamente limpio.
¡Manos a la masa (o al microondas)!
Como ves, preparar este pastel de pescado casero no puede ser más fácil, rápido y socorrido. Es de esas recetas de fondo de armario que te salvan la cena en un abrir y cerrar de ojos y que siempre triunfan en la mesa.
¿Te animas a probarlo? Si te surge cualquier duda mientras lo preparas o tienes tu propio truco para tunearlo, ¡déjamelo abajo en los comentarios! Me encantará leerte y saber cómo te ha quedado. ¡Buen provecho! 🐟✨


